Mi padrastro me sanciona por haberme portado mal

Mi padrastro me castigó de forma implacable por suspender mis exámenes, a pesar de que me esforzaba por ser una buena estudiante En cuanto se enteró, sin dar chance a que terminara de estudiar para recuperarme, decidió imponer su propio castigo Empezó a acercarse mientras yo aún intentaba prepararme y no tuvo la paciencia de esperar Recurrir al contacto físico como método correctivo, mezclado con sus obscenas insinuaciones, no era algo nuevo en esta situación Actuó con la habitual coacción, llevándome a poner sus órdenes en práctica A pesar de que semejante acto debería constituir un castigo, la verdad es que más bien se convirtió en una gratificación Sus habilidades demostradas revelaron que era mejor considerarlo como algo tentador Tras un intenso encuentro, concluyó con mi padrastro abandonando la escena, dejando aún el recuerdo del premio recibido